From where you’d rather be

Life moves pretty fast so, where you’d rather be?

¿Dónde querés estar hoy?

Ajá. Interesante. Inquietante. Fuerte.

Si pudieras elegir cualquier lugar, (sí, cualquiera) ¿dónde querrías estar ahora? Dale, a soñar alto.

(Pintémoslo y teletransportémosnos hacia allí un momentico)

¿En una playa, calorcito de verano, una birra de por medio, los pies saboreando la arena, tirado tomando sol? ¿En el medio de la montaña, nieve alrededor, Olaf jugando con vos, mientras esquías?  ¿Es en una plaza tomando mates con un amigo filosofando de la vida? ¿En la oficina, remándola y trabajando duro, haciendo lo que te gusta, para tener el puesto que tanto querés? ¿En un descampado camping contando las estrellas fugaces, junto a un fogoncito que vos armaste? ¿En un buen colchón Cannon durmiendo mientras te hacen masajes? ¿En un campo, entre medio de animales, galopando o ordeñando vacas? ¿En una ciudad llena de sus encantos? ¿En dónde estás justo ahora y no cambiarías nada?

Puedo seguir, eh.  Aún me queda navegando por los mares siendo Jack Sparrow, en Hong Kong viendo una pelea de sumos, en el país de nunca jamás, siendo un pez y buscando a nemo (yo dije soñar alto, eh)

Reformulando la pregunta yendo un poco más profundo, lo que quiero remarcar y lo importante es, ¿estás donde querés estar ahora? Y en base a tu respuesta le sigue un: ¿por qué? 

Si tu respuesta es “no, vuelvo a repetir ¿por qué? 

No, no me vengas con que es difícil. Todo es difícil. No es una excusa válida. Te invito a ver más allá y a escucharte a vos mismo.

Vos sabes tu receta para ser feliz.

Vos sabes dónde tenés que estar.

Cliché. Sí. Lo escuché el número de veces de los años de Mirtha Legrand (wooo muchas) y vos seguro lo escuchaste más (si es posible). Pero descubrí que el verso Cris Morena tiene algo de razón. Están todas las respuestas en vos mismo. (incluso cosas como ¿existirán las hadas madrinas? ¿Cuál es el número de la quinela?) 

Es muy fácil quejarnos de dónde estamos. Todos lo hacemos y lo más triste es que lo hacemos seguido. No apreciamos nuestro camino que nos llevó a ese lugar. Nos invade la ansiedad. Lo mejor de todo es que nosotros hemos elegido estar donde queremos estar. Sí, porque nadie nos puso ahí.

Todos somos diferentes con andares totalmente distintos. Por eso es clave escucharnos, porque cada uno tiene su propia receta, que solo le sirve a él.

Y con todo esto, no me quiero referir solo a cuestiones de flasheos geográficos, vale para relaciones, sueños, trabajo, aspiraciones…y sigue la lista de lo que se te ocurra.

Si estás trabajando duro sabiendo que ese sacrificio te va a llevar donde querés estar, pero te da bronca porque aún no estás ahí, tené paciencia. Me lo digo a mi misma que soy la reina de la ansiedad y querer todo YA. Dicen por ahí que la felicidad está en el proceso, así que a disfrutarlo y seguir luchando. Ya vas a llegar. 

Si querés tirar todo a la mierda porque solo ves oscuridad a tu alrededor y no te bancas donde estás, ojota, yo te diría que te cuestiones que hay detrás de todo ese enojo/frustración, porque no es bueno escaparse. Ni la playa ni la montaña no te van a dar las respuestas y las soluciones a lo que te está pasando interiormente. Tus problemas te van a seguir hasta que no los mires a los ojos y los enfrentes, aunque te vayas a Groenlandia (pobre Groenlandia, Karina…no es el culo del mundo) 

A veces la clave se trata de llevar esos sueños “altos”  a nuestra vida cotidiana. (¿Que flasheas Kari? ¿Cómo llevo la playa a la oficina?…. (con un poco de arena, por ahí tu jefe te mire mal, alto freeeako serías, pero al menos completas tener los pies en la arena…))

Justo el otro día me puse a reflexionar acerca de los sueños. (Sí, y acá me pongo sentimental y abro un gran paréntesis, yéndome de tema pero les juuuro que tengo un punto) Nunca fui de soñar muy alto. Siempre me llamo la atención no tener sueños claros o concretos. “Ser la mejor directora de cine del mundo” “Ganar un oscar” “Ser reconocida hasta en Croacia” (debo dejar de discriminar países) y blaaaa blaaa bla.

Nunca tuve ninguna de esas aspiraciones y siempre me frustró. Admito que me asustó bastaaaaante (Juan Sanchez, no al bullying Karina)  porque es una deriva de no sé a qué apuntar. Siempre lo único que tuve en mente fue tener un bar en la playa. Punto. Igual tampoco nunca tuve la visión clarificada del asunto, siempre me interesó y lo tomé como un “sueño”. Pensando en eso, tuve una visión más clara, o entendí algo o vi algo que antes no había visto.

Como dije, nunca me interesaron esas aspiraciones típicas (no por típicas, sino porque es lo establecido por la sociedad y esperan que tengamos esas aspiraciones) Siempre me sonaron algo superficiales, (ojo, no estoy en contra) superficiales en el punto de que sé que a mí no me van a hacer feliz del todo, ni me van a completar como persona. Vuelvo a aclarar, no es que no me gustaría ganar un oscar, ojaláaa lo ganara, pero sé que algo siempre me va a faltar, que eso no me va a dar felicidad plena,  lo veo como esfuerzo al pedo por unos minutos de ser trending topic en las redes sociales. Quiero ganar un oscar mientras eso me realice como persona. Y eso es en verdad lo que quiero y con lo que sueño. Sueño con realizarme como persona a nivel interior y espiritual. Y veo que tener un bar en la playa por más simple que sea (no fácil, sino simple) conlleva algo detrás. El que vive emergido en la pegajosa rutina que detesta, su gran dicho es me quiero ir a la bosta y ponerme un bar en la playa. Por ahí muchos no lleguemos a cumplirlo, por ahí yo no llegue y me re frustre con no cumplir mi único sueño inmaculado, pero hoy entiendo que es mucho más complejo de lo que pensaba. Así que reformulé mi título de sueño “Quiero vivir con la filosofía de cualquier dueño de un bar en la playa”  Vivir libre, sin rutina que me atrape, sin contaminación de cualquier tipo. Sueño con compartir un trago y preparárselo yo, dedicarle mi amor y tiempo a ese vago en la playa y después quedarnos charlando. Sueño con disfrutar de la naturaleza, de levantarme y ver el mar, los atardeceres y la gente descansado en la playa. Sé que eso es lo que conllevaría tener una bar en la playa según Kari y si por x razón no llevo a cumplirlo espero poder vivir con esa mentalidad que me hubiera dado tener un bar en la playa donde el destino me lleve. (creo que nunca repetí en mi vida tanto bar y playa, perdón) Por ahí se trata en plena ciudad, donde tendré que llevar ese ritmo relajado y de disfrute continuo. Por ahí se trate de romper siempre con la rutina. Por ahí es en Alaska donde tendré que imponer mi pleno verano interior para derretir un poco esa nieve y mover montañas. Ojo, no lo veo como conformismo. Porque dale flaca anda a cumplir tu sueño, pero no lo veo así. No sé de qué me va a deparar la vida, no me gusta hacer planes y proyectos, quiero que fluya, por eso lo que quiero realmente es la mentalidad de estar viviendo en la playa siendo dueña de un bar medio hippie y que haga también unos cupcakes y cosas ricas. No me quiero cerrar solo en ese sueño, porque por ahí mi camino esté en otra parte y va a ser más copado y me va a realizar más como persona. 

Y ahora sí vuelvo, por ahí no puedas estar en el lugar donde quieras estar hoy, pero podes convertirlo. Solo necesitas un poco de imaginación. ¿Estás en la oficina aburrido y querés estar tomando mates con un amigo? No te cierres a esa opción, es pensar ¿qué me hubiese dado a mí tomar mates con un amigo? Porque por ahí no se trate de mate, se trate de un café. Por ahí no se trate de ese amigo, sino de un compañero de trabajo y conocerlo o charlar por primera vez. Es abrir la cabeza y encontrar el porqué de ese lugar que quiero estar. Sé que es un flaaaash lo que estoy proponiendo. Un delirio de los míos mentales. Que es dificilísimo. Pero al menos quiero intentar abrir esa puerta de indagar y cuestionarse a uno mismo. Pero es una puerta abierta donde podes ser un unicornio y volar con los pájaros si apagas la tele 5 minutos mientras te bañas y sossss un unicornio! Pensálo. No tiene desperdicio. 

Y sí tu yo interior /intuición te grita que tenés que estar en ese lugar y estas segurísimo (vale equivocarse igual) ¿qué esperas? Concedételo!

Una vez leí, “Si no te gusta donde estás, movete. No sos un árbol”  sí, si nunca lo notaste tenés piernas. Da el paso a ser feliz. 

Está en vos.

Y por ahí no le encuentres el sentido de toooooodo esto en el video. (Pero algo así quise transmitir) Mi donde quiero estar hoy es con mis amigas, un atardecer, unos tragos con música pa’ bailar, y mi cámara en las manos. Para luego hacer un video de ello y compartirlo como ahora acá. Je. no nos quedemos en la idea de que es publicidad de Corona, porque eso es gilada. (aparte a mí no me gusta la cerveza) (re careta so’ vo’ Karina)

Video  –> From where you’d rather be//Youtube

PD: Lo releí después de un buen tiempo y Kari, te quiero. Querés seguir siendo mi mejor amiga? No nos peleemos más, en el fondo te amo.

PD2: Que choto es el video, vamoooooo creciste un montón haciendo mejores videos gracias a este!

PD3: Vuelvo a releer esto (sí después de mis otros pds, buenoo cheee soy procrastinadora no me juzguen) y justo estoy acá en el laburo con una re flojera (pero tremenda ehh) con unas ganas de no estar acá y estar en el río tomando mates con mis amigas, y en ese pensamiento, se me acerca la que limpia acá para charlar y tomar mates conmigo.Tuvimos una re linda charla y gracias señor Universo que me cumplís todos mis caprichos, porque la verdad era eso, tenía ganas de una linda charla y conectar con otra persona (que bueno no se pudo en el río ni con mis amigas, pero el profundo deseo era ese) Pero nada a lo que vuelvo a concluir que si de verdad nos escucharamos para ver que deseamos y donde queremos estar, el Universo hace su parte.

PD4: No puedo creer aún que todo este monólogo salió de ese video. Que vergüenza, Ka.