El saludo de la jirafa

Estoy frente a la computadora sin saber que escribir o como empezar, con fuego en mis manos esperando que las deje libres y largue todo, pero si no empiezo a teclear, siempre va a seguir siendo una hoja en blanco. Extraño tanto Word y escribir, y tengo la idea en mente hace mucho tiempo, creo es hora de animarme, hacer este paso y liberar por fin a mis manos.  Me levanté harta de procrastinar, creo que es hora de empezar a hacer. Estoy cansada de esperar un milagro o un hada madrina venga a cambiar mi rutina. Es así amigos, nadie puede cambiar tu rutina más que vos mismo. Entonces fue ahí que nuestro mayor enemigo (o por lo menos el mío) entró cual pancho por su casa: nuestra mente. “Vos no podes, no servís. Sos malísima” Que feo como nos autotratamos. Y bueno la desmotivación, y la carencia de esperanza y confianza en uno mismo hacen que la voluntad flaquee duro. Bueno, digamos que me cansé y usé mi imaginación para borrarme todo lo feo que veía en mí y pintar cosas lindas que sí quiero, mientras bailaba. Alto viaje. Si bien la música es una gran compañera, de las mejores, siempre fiel, motivándote o acompañándote, enseñándote tantas cosas, creo que las películas también de alguna manera son sanadoras, obvio que algunas, como todo, pero me dirijo a las que dejan mensajes que tocan directo el alma. Siempre quise escribir un blog y reflexionar pelis que hayan tocado mi vida o mi alma, así que acá os invito a participar. No me creo crack, me faltan baanda de películas por ver (pero si espero a ser crack (sobreparentesis…¿qué es ser crack? Pff) se me pasa la vida), creo que tampoco está bueno pasarse la vida encerrada con el culo en el sillón y la caja boba pasando películas, porque en definitiva la vida real está afuera y es muy valiosa para desperdiciarla, así que soy de las que intentan el equilibrio porque a veces esta bueno aislarse y pensar, sobre todo si te encanta este mundo del cine. No me declaro tampoco crítica de cine porque ni me interesa, no vengo a criticar, todo lo contrario. Vengo a compartir mi mirada. Y, ¿quién soy? No sé. Estoy en busca de eso, por ahí este blog se trate de eso, o de mucho más, o de nada… Voy a averiguarlo.

Por ahora soy Kari Harteneck, la que le gusta escribir, plasmar mi mirada en la fotografía y quien se recibió de dirección de cine. Quien también vuelca la creatividad experimentando con espirituosas, y no puede con su cuerpo cuando siente la música. Mi pasión es el arte en todas sus formas, y estoy eternamente enamorada de la naturaleza.

Soy contraste, o no. Empecemos con esto.

>>Para ordenarnos un poco. Debajo de este post, están mis últimas entradas. Pero si desean explorar aún más en el menú encontrarán las respuestas.

Don’t wait. The time will never be just right. Mark Twain

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